HEIKE FREIRE
"La evolución de nuestra sociedad nos ha llevado a aislarnos cada vez más de nuestro entorno natural, y las pantallas no han hecho más que potenciarlo. Hemos reprimido nuestra necesidad innata de contacto con la naturaleza que, no obstante, se ha demostrado indispensable para nuestra salud mental, física y espiritual y, sobre todo, para el desarrollo de los más pequeños.